ANASTASIA Suelto el teléfono en mi regazo sintiéndome derrotada. Esa llamada me ha dejado completamente destrozada mientras las lágrimas se desplazan por mis mejillas. He llorado tanto durante esta semana que aún me sorprende tener lágrimas para demostrar mi desazón y dolor. Frente a mí, escucho a Frank reír y a la vez soltar los pequeños carteles con los que me indicaba que decir. Vuelvo a tomar el celular en mis manos para mantenerlas ocupadas. —¡Eso fue genial! —exclama—. Estoy muy orgulloso de ti. Tal vez con eso se aplome un poco. Sonríe con suficiencia y Nick... él no dice ni una palabra. Sólo mira por la ventana, sin ninguna expresión en su lindo rostro. Aún así, puedo decir que parece tan miserable como yo. —Que lance el teléfono —dice con voz ronca. De inmediato lo miro asus

