PVO Arthur. Apesar que seguía tomado y algo distraído debido al día anterior, decidí regresar a la mansión de nuestra familia, ya estaba camino y nada ni nadie me detendría a terminar con esto. En algo tenía Dulce razón, debíamos terminar bien, por nuestros hijos. Ella debía seguir con su vida ahora por ese bebé y yo con la mía, con Claudia. Mi celular suena, es justo ella. _¿Que pasa? _Amor, voy a estar todavía en una hora en tu casa, espero no te moleste. _No, para nada.-Mucho mejor así, primero quería conversar con Dulce y después presentarle a ella a los niños, pero ya como mis hijos.-¿Ocurre algo Claudia? _Pues bueno, creo que algo le pasó a un envío de mi padre, está molesto, furioso. ¡Pero son 50 millones de dólares!¡No me importa como pero busca ese barco! Puedo escuchar a

