PVO Dulce. Hoy era la boda de nuestros padres y no podía negar que no quería que se casaran, porque al hacerlo, Arthur y yo seríamos hermanastros legalmente y eso también lo irritaba, más de lo que pensaba. Ayer se metió a mi habitación y aunque le negué a lo que vino, terminó por dormirse a mi lado, con sus manos abrazándome y dándome besos en el cuello. ¡Dios! no sé cómo pude resistir con un hombre así toda la noche. _¡Esto es molesto!¿Porque simplemente no vamos y le decimos que nos amamos Dulce? No soporto esta situación. _¿Quieres calmarte? Primero, aún no somos nada, yo no te he perdonado y tú sigues de novio con tu Claudia. _Pero se terminará apenas termine la boda de nuestros padres.-Hago una mueca porque hasta que no termine con ella no estaría tranquila. _Y segundo, sería eg

