II. INICIO DE DOS HISTORIAS.

2025 Palabras
Mi madre me decía que no fuera a arriesgar mi vida por allá en las marchas, que siempre empiezan a llegar los vándalos que destruyen todo y tal vez cuente con la mala suerte de toparme con uno de ellos y termine haciéndome daño. Hoy que estoy en la marcha me doy cuenta quienes son esos vándalos realmente, uniformados que le entregaron su criterio y dignidad a los intereses del gobierno por ver a su pueblo sumido en miseria y desdicha. Las calles empiezan a nublarse con gases lacrimógeno lanzados por estos uniformados, los manifestantes empiezan a correr a buscar refugio o un lugar seguro para limpiarse los ojos con leche o bicarbonato con agua, afortunada o infortunadamente los manifestantes ya llegamos equipados para los diferentes escenarios que esta marcha puede llegar a tener. - Nova! ven conmigo, yo te respaldo para que puedas dar auxilio a algún herido- me dice Miguel mientras toma mi mano para llevarme a un lugar seguro. -Esta bien, déjame le digo a Juana para que guíe y corra la voz de donde nos pueden encontrar- le respondo mientras rápidamente saco mi teléfono y le escribo un mensaje el cual recibe al instante y me confirma el leído. Nos encontramos protestando en el centro de la ciudad de Bogotá, cerca a la casa de Nariño y el palacio de justicia. Me dirijo con Miguel hacia la carrera décima con calle 19, en dónde está un poco más despejado y algunos compañeros nos protegen para poder ayudar a los heridos. Llegó un chico con múltiples raspones y golpes, tenía los ojos irritados por el gas así que procedí a examinarlo y limpiarlo, de repente, empiezo a escuchar más bombas y disparos, era increible como en cuestión de minutos, la fuerza pública puede volver una protesta pacífica en un h********o. Luego de socorrer al chico, me dispongo a observar el panorama, a lo lejos observo una chica sin sentido de orientación, al parecer, con un ojo sangrando, así que voy corriendo a socorrerla, Miguel corre detrás mío mientras llama a una ambulancia, al llegar a la chica, evidenciamos que esta se desmalla, por lo cual no me da la posibilidad de saber que sucedió, entonces sin más procedo a desinfectar y tapar la herida en lo que llega la ambulancia, mi ropa queda llena de sangre pero no me importaba con tal de apoyar a quien lo necesitara, estaba en shock pero no me permitiría que eso me frenara de ayudar a los manifestantes. Antes de llegar la ambulancia por la chica, una amiga de ella la reconoce y corre a ver cómo está, le comento lo que sucedió y ella me da la información de quién es, al parecer es una estudiante de negocios internacionales de la Santoto que, junto con sus amigos, fueron a manifestar su inconformidad con el gobierno y en el disturbio, perdieron a su amiga de vista, lo que podía decirle a la amiga es que posiblemente perdiera la vista de su ojo derecho, ya que la herida fue causada por un golpe directo, como si el objetivo hubiese sido ese. Al llegar la ambulancia, la amiga me agradece y se va con ella, por lo cual me dirijo nuevamente hacia la carrera séptima a ver si había alguien que necesitara ayuda, lo cual acerté y corrí hacia distintos puntos a ayudar a quienes estuviesen heridos. Al cabo de 4 horas se me acabaron los suministros y se estaba haciendo de noche, Miguel se ofreció a llevarme a casa lo cual negué debido a que estaba dolida con todo lo que había pasado, solo empeoraría más, llegar a casa a qué mis padres me hablen acerca de que somos unos vándalos sin futuro y que si estaban heridos era porque algo estaban haciendo por lo cual justificarían las brutales golpizas que alguien en su sano juicio sabe que es un derecho la protesta, lo sé por qué no es la primera marcha a la que asisto y pasa lo mismo, desgraciadamente. Al ver mi cara de decepción, Miguel ofreció entonces que me quedara en su casa, pues el vivía solo y podría estar tranquila y tomar una ducha. Miguel es un chico que conocí en tercer semestre en la Universidad, es estudiante de economía y un entusiasta por el arte, siempre hemos sentido atracción por el otro pero por alguna razón no hemos tenido la oportunidad de estar juntos, así que nos la hemos llevado muy bien y siempre está atento a lo que necesito. - En verdad me da vergüenza contigo incomodarte en tu casa, Miguel. -respondo mientras caminamos hacia la carrera 15 a tomar un Transmilenio o quizá un taxi. - Me preocupa más que no puedas llegar a descansar y estar tranquila después de todo lo que pasó, hiciste un gran trabajo hoy, ¿Que te parece si compramos para preparar algo en casa y hacemos una maratón? No es el momento de pensar en eso pero al menos servirá para subir un poco los ánimos. -Esta bien, me convenciste con la comida- Ambos reímos- Pero mañana igual debo ir a casa por algo de ropa y seguir marchando. -Claro que si! yo te acompaño y si te resulta incómodo la situación en tu casa alistas ropa para unos días y te quedas en mi casa, aparte de que es más central, podremos concentrarnos en ayudar a la gente en la marcha. - No suena mal tu idea y más tentador aún es el hecho de que no tenga que escuchar esos comentarios patéticos en mi familia. Tomamos un taxi y llegamos al apartamento de Miguel, ubicado en el barrio Teusaquillo, en la calle 45, lo cual es bastante cerca. Al entrar, un hermoso espacio organizado y con detalles un poco tradicionales le dan un gran ambiente a la entrada, me dispongo a quitarme mi hoodie ensangrentado quedando en mi camisa básica gris y mis jeans holgados. Miguel me pasa un pantalón de pijama muy cómodo por cierto y pedimos un par de cosas por una app de domicilios para no tener que salir, en lo que llega se ofrece a lavar mi ropa para mañana no llegar sucia ni ensangrentada. -¿Cómo es que nunca había venido a tu casa? Es bastante linda. -Digo mientras me siento en el cómodo sofá y observo todo -No suelo invitar a nadie, realmente. Esta vez es por qué realmente lo necesitas y es mi forma de ayudar. - responde mientras me pasa un vaso con café bien cargado como me gusta. -En verdad gracias Miguel, no se que hubiese pasado si no me hubieses acompañado. -Sabes que me preocupo por ti y te quiero, por supuesto que no te dejaría sola, no me lo perdonaría y más ... bueno no importa. - ¿Más que? dímelo. - pregunto con intriga mientras dejo mi café y me acerco a el. - Tu sabes Nova, desde hace casi dos años. - ¿Por qué somos tan estúpidos? - No se a qué te refieres. - Los dos nos gustamos y nos queremos, jamás hemos intentado algo por el miedo a que todo se vuelva una mierda, y ¿Que tal si solo nos dejamos llevar? ¿La opinión de los demás? de eso no viviremos, siento que hoy con todo esto que pasó es hora de en verdad hacer lo que queremos y sentimos, si no, estaremos destinados a la monótona vida de miedo. - Me da miedo que no funcione y que te alejes de mi... es eso - ¿Y no has pensado que puede que me aleje de ti por el miedo de seguirme enamorando? Asumas o no el riesgo tienes la misma posibilidad, ¿O le tienes miedo al éxito? - respondo mientras me acerco hasta quedar a un centímetro de sus labios, alcanzo a sentir su respiración agitarse a lo que me alejo a tomar nuevamente mi café. - ¿En verdad así lo quieres? - ¿Tu quieres? porque yo si y ya me cansé de tener miedo de fallar sin tan siquiera intentarlo, también miedo de algún día llegar a verte con alguien más, eso me partiría un poco. - Por ti, asumo cualquier reto. - Responde Miguel mientras se acerca a mi a darme un beso, tan pronto está a milímetros de mi boca, tocan el timbre, lo cual congela el momento para que el vaya a recibir la orden. Siento que de alguna manera me quité un peso de encima, más que no soy alguien que demuestra mucho debido a la mierda de vida amorosa que he atravesado, chicos que solo me usaron o simplemente no funcionaba, sin embargo con Miguel sentía que era distinto, ya conociendo lo que es el desde hace dos años me hace sentir seguridad de que es alguien que me quiere y me lo ha demostrado de muchas formas, además es un chico muy atlético y apuesto, un partido completo para mí. Preparamos un par de sandwiches y malteadas de macadamia, chocolates y gomas mientras veíamos con ánimo de ofender, un stand up de Ricardo Quevedo o una entrevista de JuanPis Live Show, nuestro objetivo era hacer de nuestra noche algo enérgica para ir con las pilas recargadas a continuar con nuestro objetivo. De una forma retórica tomo una goma de gusano y coloco la mitad entre mis dientes, llamo la atención de Miguel para retarlo a que intente tomar la otra mitad a lo cual acepta, cuando intentaba tomar su mitad, yo corría la cara de tal modo que tendría que volver a empezar, en su noveno intento lo logra y de paso me besa, de manera tierna y profunda, causando en mi muchas mariposas en el estómago y congelando el tiempo a solo ese momento, me sentía feliz ya que después de dos años finalmente éramos lo que queríamos ser, sin miedos. Seguimos viendo nuestra maratón y cuando menos lo noté, eran la 1:00 a. m, me dispongo a tomar mi celular y noto que tengo 30 llamadas perdidas de mis padres y 100 mensajes sin leer, se me había olvidado avisarles, les contesté los mensajes con el mayor amor y respeto posible, luego me dirijo a la cama con Miguel y cuando menos lo pensé quedé profundamente dormida. Al siguiente día, noto que al despertar Miguel no está en el apartamento, sin embargo al llegar a la cocina, en su mesón hay una nota: "Linda me fuí al gimnasio, no tardo en volver, te dejé el desayuno hecho con tu café. Por cierto, que hermoso fue ver qué amanecieras a mi lado , ojalá fuese así todos los días" Al terminar de leer el mensaje, simplemente me sonrojo y siento esas mariposas nuevamente, me dispongo a calentar mi desayuno y tomar mi café, noto mientras está que mi ropa ya se encontraba seca, así que me alisté una vez terminé de desayunar. Cuando llegó Miguel, lo abracé y le di un dulce beso en la boca, ni yo me reconozco haciendo esto. - ¿Estás bien Nova? - Pregunta Miguel un poco sorprendido. - ¿Porqué lo dices? - No sé, tal ves están un poco ¿Tierna? Normalmente me saludaba con un puño en el hombro diciendo "What's up meeen, que tal la Economy?" - Mierda si, ¿Que me está pasandoooo? demasiada serotonina en mi organismo, eso no es normal ni con 3 litros de cafe- respondo confundida y a la vez sarcástica por qué ya sabía que lo diría. -En verdad eres única mi vida- es raro escuchar eso pero me gusta- ¿A qué horas iremos a la marcha? - Única e irrepetible, acaba de hablar con Juana y quedamos de encontrarnos a la 1:00 p. m. así que alcanzamos a pasar por mi casa y recogemos algo de mi ropa. Recogimos el desorden que había en casa y nos dirigimos a mi casa, en la cual estaban furiosos conmigo por no haberme reportado, sin embargo se que ir con Miguel ayuda bastante por qué mis papás lo adoran, por alguna razón y se que les caerá como anillo al dedo saber que ahora estamos juntos.
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