Vll. LA BATA

1941 Palabras
Tan pronto termino de hablar con Miguel y mis padres, me contacto con mis colegas, claramente Miguel quedaría al frente de mi primara línea y por lo tanto estaría informada, por lo cual dejo un rato mi teléfono de lado y me dirijo al jardín de esa gran casa, allí encuentro a Cristopher leyendo uno de los mejores libros de Mario Mendoza llamado "Buda Blues" a lo cual me acerco un poco intrigada.  - Con que te gusta Mendoza, ese ha sido uno de los mejores libros que he leído. - Menciono mientras me siento a su lado.  - ¿Te gusta Mario Mendoza? Que curioso porque es mi artista literario favorito, es un maestro que sabe convertir una historia que en Colombia es una realidad día a día en un hilo que atrapa al lector a leer hasta el final. - Responde fascinado al recordar sus obras literarias.  - Bueno, es un gusto en común, desde mis 15 años lo leo, ese es el tipo de literatura que más me gusta, puede llegar a tener momentos románticos pero no tan desbordados de la realidad, supongo que eso es lo que lo hace excitante, el hecho de que sus historias son palpables ante los ojos de quien lo lee, que aunque no son historias color de rosa, atrapan.  - Me empiezas a agradar docsita. - Menciona en forma burlesca mientras lanza una sonrisa coqueta.  Luego de un rato de conversar acerca de diferentes autores literarios y un par de obras ya leídas por los dos, empezamos a hablar acerca de cada uno, conociéndonos más, sin querer, empezó a interesarme un poco más, Cristopher es un hombre de gran altura, podría decir unos 1,83 mts, cuerpo ejercitado lo suficiente, sin verse ni flaco o fornido, un punto medio que es agradable a la vista, cabello castaño y ojos color miel, piel color almendra y una sonrisa deslumbrante, sin dejar de mencionar lo inteligente y buen conversador, es todo un combo para cualquier chica.  - Bueno, te cuento un poco acerca de mi, pero ya te vuelves en alguien confidencial... Yo nací aquí y me crie casi toda mi vida en California, no tengo acento de gringo por que mi familia es latina excepto por mi madre que es de acá, ellos crearon una multinacional de desarrollo digital que tuvo un impactante éxito en el mundo, mientras ellos vivían full ocupados, mi abuela siempre estaba conmigo y viajábamos bastante a Colombia, como ella era de ahí, cada vez que íbamos me mostraba la hermosura de paisajes y destinos los cuales me deslumbraban y me daban paz donde a su vez me despertó el gusto por las ciencias políticas, al ver de igual forma toda la situación que se vivía a pesar de ser un país hermoso. Cuando terminé la escuela, les dije a mis padres que quería estudiar en la Universidad Nacional, al principio no lo podían creer, pero luego aceptaron con la condición de que llevara un bajo perfil, pues tu sabes que en ese país es de mucho cuidado andar desprotegido cuando saben que tienes bastante poder, entonces renté un apartamento y compré una motocicleta, siempre me gustó vestir casual así que no hubo problema y nunca revelé detalles de mi vida, así que las amistades o personas que conocía estaban interesadas en mi y no en lo que poseía... Poco a poco me volví en una buena influencia en la universidad, también me gustaba el liderazgo, así que cuando empezaron a haber marchas o movimientos estudiantiles, yo estaría seguramente al frente para defender lo justo, básicamente eso. Tuve mis momentos locos, es lo que le da sentido a la vida, las experiencias y hay que arriesgarse por lo que uno cree. - Cuenta Cristopher poco a poco tomando confianza.  - Wow quien lo creería, un líder gringo con cara de latino- Ambos reímos- Pero que bien que siguieras eso que tanto quieres, muchas de las veces hay personas en tu mundo que se condenan a la vida de ricos y no pensando en mas allá que fiestas, amigos, gastar dinero y creerse más que los demás. - Respondo con algo de ironía.  - Es cierto, pero detrás de todo eso se debe a que se compensa con la ausencia, para muchos de nosotros llegamos a tener padres tan distantes que la única forma que ellos consideran una obra de perdón al abandono es con cosas materiales, que pueden costear sin problemas, entonces se vuelve una compensación, al no haber autoridad, los limites son difíciles de ver.  - Entiendo, tuviste la suerte de contar con tu abuela para conocer todo acerca de Colombia.  - Es cierto, cada día de mi vida valoré su compañía, hace un año se fue de mi vida y es prácticamente un vacío que dejó en mi, pero también es una motivación para seguir poniendo en alto la cara por Colombia, en su nombre, se que así lo ha querido.  - Lamento tu perdida, pero me alegra que lo tomes por el buen lado.  - Gracias, creo que es una de las razones por las que estás acá, de alguna forma veo que alzas tu voz en pasión a ayudar a tu pueblo, cuando estás allá ayudando en las marchas, se ve en tus ojos que en verdad estas metida en el cuento, y eso me encanta... - Se hace un silencio incómodo- Me refiero a que me encanta la idea de conocer a mas personas con los mismos intereses.  - Si eso supongo, bueno iré a ducharme, ahí te dejo con tu maravillosa lectura- respondo con nervios para salir de la tensión que hubo.  Debo confesar que todo lo que acaba de contarme me ha cautivado hasta generar una ligera atracción, salí del lugar para evitar que esa tensión creciera, ya que puede que solo yo la sintiese, pero no es lo correcto.  Cuando salgo de ducharme, caigo en cuenta que aún no tengo ropa que ponerme, así que busco en el armario una bata para ponerme y así ir a avisarle a Cristopher que necesito ropa, sin embargo cuando me quito la toalla para ponerme la bata, accidentalmente alguien abre la puerta, cuando volteo a ver se trata de Cris, me quedo inmutada pero al momento caigo en cuenta que estoy completamente desnuda y me cambio rápido.  - ¡Vete!- respondo cubriendo mis partes mientras me pongo la bata. - P-perdón... no sabía que estarías así- menciona en tono nervioso mientras cierra la puerta.  Al lograr ponerme la bata, salgo de mi habitación y veo que Cristopher está en el bar tomando un Whisky mientras ve su celular, a lo que me acerco.  - Oye en verdad discúlpame si te incomodé, pensé que ya te habías cambiado - Menciona mientras toma de su bebida.  - No hay problema, suele pasar, ¿Me das una copa? - respondo mientras señalo la botella de ginebra junto con unas aceitunas.  Cristopher se levanta y prepara un Martini para luego entregármelo, mientras tanto conversamos un poco acerca de temas cotidianos, como el clima, las actualizaciones del paro y que ha pasado en nuestra ausencia según nos han informado.  - Oye por cierto, necesito ropa, no estaré un indeterminado tiempo con solo bata. - Menciono mientras tomo un trago.  - Tranquila, mañana vamos de compras, mientras puedes tomar una camisa y una pantaloneta de mi armario para que puedas dormir.  Seguimos conversando de forma fluida de la misma forma en que vamos bebiendo más y más bebida, admito que no soy la mejor para aguantar el alcohol, entonces en la tercera copa ya estaba entonada, pero veo que el sigue cuerdo, ¿Cómo hace para verse tan gua?... mierda, no. Pienso en voz alta.  - Hey te escuché, por cierto gracias, entreno 3 horas al día. - Responde con una sonrisa picarona.  - Ni te creas, solo estoy medio ebria, así uno ve borroso todo. - Menciono irónicamente.  - Esta bien, pero debes aprender a no mencionar eso mientras estás en bata y medio ebria una hora después de haberte visto desnuda. - Dice mientras toma sorbo de su trago.  - Si no, ¿Qué?  - No me tientes señorita, a usted la respeto demasiado como para tener esos pensamientos de usted.  - Y es que acaso esto...- Desato mi bata- ¿No es un cuerpo normal? ¿O es irresistible?  Cristopher se queda inmutado, pero igual me encanta, cabe mencionar que cuando estoy tomada, soy la mujer mas caliente del mundo, para estar en bata en frente de un hombre como el, se me hace difícil comportarme. - Nov...Nova ¿Es enserio lo que estás diciendo?- Menciona Cris nervioso de lo que pasa.  - Es que... con saber todo lo que eres, se me hace excitante, al punto que solo me falta imaginar como serías en la cama, nunca había hablado tan en serio como este momento. - Respondo acercándome a él mientras tomo mi copa y saco las aceitunas para ponerlas en mi boca lentamente.  - Quien diría que serías así con un par de tragos, pero ya estuvo, vete a dormir.  - Vámonos querrás decir.  - Estás muy ebria y no me gusta aprovecharme de nadie inconsciente.  - ¡Ay por favor!, que esta tensión la siento antes de haber tomado la primera copa, solo que estando así tengo la valentía de mencionarlo sin pena, así que mira- Tomo su mano y la pongo en uno de mis senos, a lo que Cris me mira con cierto deseo y al mismo tiempo con nervios.  - No respondo Nova.  - Solo hazlo, acá no tendremos a nadie que nos mire o nos juzgue por esta tensión.  Cristopher toma mi cara con sus manos y empieza a besar mi mejilla hasta llegar a la boca, su lengua pide paso y lo permito, luego toma su mano derecha y empieza a bajar por mi espalda hasta llegar a mi nalga y la aprieta, suelto un pequeño gemido, por lo que toma mi trasero con las dos manos y los levanta en dirección a su cintura mientras entrelazo las piernas alrededor de ella para no caerme.  Me lleva a la habitación y me bota en la cama, inmediatamente empieza a llenar de besos mi cuerpo, desde el cuello, sigue hacia uno de mis pechos y comienza a lamer mi pezón causándome un placentero gemido, continúa bajando por mi abdomen hasta llegar a mi entrepierna y empieza a lamer con sensualidad y ritmo, empiezo a gemir de manera más fuerte y apreto cada uno de sus brazos con mis manos, una de sus manos sube a uno de mis pechos y lo toma con leve fuerza mientras su boca sigue en mi entrepierna... Poco a poco su lengua se vuelve más rítmica y se sincroniza con mis gemidos. Mi temperatura sube cada vez mas al verlo debajo de mi, todas esas emociones corriendo alrededor se acumulan entre cada gemido, el me mira mientras su boca sigue el ritmo de mi voz. Cada vez es mas cerca el momento de mi clímax y no puedo negar que no lo hace nada mal, es como si captara lo que mi cuerpo quiere sentir, comienzo a sentir levemente como la corriente fluye cada vez mas por todo mi cuerpo, en lo que gimo con su nombre provocando en el una sensación que hace que acelere su ritmo, tan pronto la sensación se hace más intensa, con mi mano empujo su cabeza de forma suave en señal de que casi acabo, por lo cual hace un movimiento con su lengua excitante y a un paso de venirme y tener el extasis de mi vida, se detiene... 
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR