Diane — Ohh Primera vez que me llama por mi nombre. — Desde que Massimo me llevó a su casa esa noche, entre en pánico, pero no un pánico que me aterrara, no. Este era como de oprimido, como de ansiedad. El tipo es un macho y esa misma noche me lo iba a demostrar. Lo seguí como un corderito, a este hombre yo lo sentía mío, pero tenía mis dudas y hasta no hablarlo como se debe, no pensaba dar nada por hecho. Tengo miedo de entregar mi corazón y salir lastimada, por ahora lo único que estaba claro era que la parte s****l era extraordinariamente exquisita y fogosa. El susodicho me cargo como una pluma todo el tiempo y en la posición que quiso, me cogió frente al espejo, imagínense... sin duda es muy fuerte. Sonrojada y sudada mientras veía mi rostro en el espejo tuve mi liberación... ****

