Massimo Hace mucho no nos reuniamos, un año mas o menos, juntos eramos almas libres, todos forrados en dinero, llenos de lujos y sin retricciones, hablamos de todo un poco, negocios más que todo, un par de horas después empezaron a llegar las chicas. — Hola, buenas tardes. — Beso a Alex y se presento con los demás, Elisabeth. — ¿Qué te pido de tomar amor? — Todos sonreímos por lo bajo al ver como la actitud de Alex cayó en un mil por ciento. — ¿Quiero helado? —Ella responde. — ¿Una cerveza quizás? — Le ofrece Simone y la verdad el resto pensó igual, pero Alex no y yo menos. Nos miró con pistolas en los ojos, así que me acomodé en la silla esperando la respuesta de Alex. — Está embarazada, estúpido. — Carcajada de mi parte. — Cuida tus palabras, modo alfa activado. Todos: Ja, ja

