Al venir a Italia, sabía que esto no sería fácil, todo lo que algún día deje de lado, ya no estaba igual, todo y todos habían cambiado, incluso yo. Mi objetivo principal es poder llegar a estar con Massimo, pero mi afán por hacer las cosas a la ligera se llevó todo a la mierda, él me odiaba, nunca había visto esa mirada tan fría y penetrante que me dio hoy, casi me mata y todo por defender a esa mujer, la odio, en tan poco tiempo tiene a mi hombre cegado por ella, parece que todos mis intentos solo los acercará más, ahora no sabía que hacer, como iba a quebrantar esa relación y aun si lo hacía que me garantizaba que él estaría conmigo. Llamada... — Necesito otro favor. — Le hablo a quien contesta. — Olvídalo, me mentiste, la droga no era para ti, volviste adicta a tu amiga, la dejaste

