Ricky
-"¿Que ganó yo, si acepto negociar contigo?". — Tenía que saber que saldría de este negocio.
-"Podremos trabajar juntos, yo te ayudaré con la mercancía de la cocaína, tú me facilitarás la mercancía de la marihuana. Piénsalo, saldríamos ganando los dos". — Sabe perfecto de qué habla.
En Alemania la cocaína es ilegal, que alguien me facilite su llegada sería un gran regalo. Por otro lado, la marihuana es legal aquí, por eso no me deja suficiente dinero.
-"Entonces, negocio o no".— habla mientras levanta una mano hacia mí.
Sabía que negociar con ella sería mi perdición, pero él negoció y el dinero era lo importante. — "Acepto negociar contigo". — Estrecho mi mano con la de ella.
-"Muy buena decisión". — Se paró de la silla, camina hasta la puerta de mi oficina, miro cada movimiento de su cintura y su trasero. Se gira hacia mí. -"Un placer hacer negocios contigo". — Sale de mi oficina cerrando la puerta detrás de ella.
Adelaida
Camino por el pasillo de la empresa de Ricky nerviosa, sentirlo cerca de mí me afectó.
Llegué a la salida donde me esperan mis dos hombres más leales. Mateo se me acerca. — "Salió todo bien"
-"Tal cual como lo planeamos". — Me subo al carro.
Voy en la parte de atrás con Mateo. Lucas está manejando. Me mira por el retrovisor. —"¿Crees que se pondrá en contacto con usted?"
-"Si sabe lo que le convine, sí, le dejé mi tarjeta con la estúpida de su secretaria".— le digo mientras levanto mi teléfono.
-"¿Para dónde vamos?" —pregunta Mateo.
-"De regreso a Italia, ya no es necesario quedarme en Alemania". — Mando algunos mensajes de camino al aeropuerto.
Cuando aterrizamos en Italia Fuimos directo a la casa de seguridad.
Ana sale de la casa cuando ve el carro llegar. — "Unas personas te están esperando en la sala".—dice acercándose a mí.
-"Sírvele algo, mientras me cambio". — Pasé al frente de ella directo a mi habitación.
Cuando me cambió, Mateo y Lucas me estaban esperando en la puerta de mi habitación. — "Vamos, no hagamos esperar a los tortolitos". — Caminamos hacia la sala.
Algunos hombres están sentados. Se paran cuando me ven llegar. —"Acompáñenme a mi despacho".—ordenó mientras pasaba frente a ellos.
Cuando llegué a mi despacho, mandé a poner una mesa con suficiente silla para todo. — "Tomen asiento". — Digo mientras me siento.
Cuando se sienta, uno de ellos habla. —"Qué hacemos aquí". — La pregunta me enoja pero trato de calmarme.
-"Como saben, Alex fue encontrado muerto, como no tenía familiares, yo estoy al mando como la nueva cabeza de la mafia italiana". — Me miran indignado, son machistas, creen que una mujer no podría ser la cabeza de una mafia.
-"Pero no lo mande a llamar, para decirle lo que ya ven". — Levanté mi copa hacia mi boca, bebí un trago de vino.
-"No hacemos negocio con mujeres". — habla uno de ellos. — "Alex murió y nuestra alianza con él"
Colocó la copa sobre la mesa para poner mi atención hacia el hombre que acaba de hablar. Son los mafiosos más grandes de algunos países.
-"Muy bien, sé cómo se maneja todo. Alex me enseñó durante dos años". — Hablo lo suficiente tranquila. — "Si quieren pérdida por no dejar el machismo de lado, no tendría problema en buscar otro aliado". — Se miran entre ellos.
-"¿Que ganancia tendríamos contigo?—pregunta el mismo hombre que acababa de hablar. Es de la mafia china.
-"¿Que tal el doble de los que ganaban con Alex?. — Le hago una seña a Mateo para que me acerque unas fotos.
-"¿Como haría algo así?".— pregunta el de la mafia rusa.
Colocó las fotos en las mesas. Todos toman una. — "Como ven, tengo suficiente cocaína para negociar con ustedes"
-"En esa foto solo se muestra una gota de agua en medio del mar". — Hablo mientras me levanto de mi asiento.
-"Entonces señores, ustedes me facilitan la misma mercancía que negociaban con Alex y yo lo haré ganar el doble"
Algunos ayudaban con la mercancía de armas, otra sustancia. Entre otras cosas. — Necesito que sigan con la alianza, su mercancía me hará falta.
-"Si quieren los dejos un momento a solas, para que hablen de lo que le conviene". Caminó hacia la puerta pero escuchó la voz del Mafioso de China.
-"Aceptamos el trato solo por tres meses, si en tres meses no hemos ganado el doble de lo que Alex no hacía ganar. Queda por terminada nuestra alianza"
Me volteo hacia los hombres. — "Como siempre digo, es un placer hacer negocios con ustedes"