Narra Cristian —No tenías derecho a decir eso delante de ella— digo mientras entro en el vestíbulo—.Como si ella no existiera porque no cumple con tus estándares. Mis padres me siguen al interior, pero no les hago caso mientras me quito los zapatos y me adentro en la sala de estar. Lo único que oigo es la puerta que se cierra suavemente detrás de ellos. Miro alrededor de la habitación buscando a Mía, pero ya sé que lo más probable es que se haya retirado al dormitorio. Es donde habría ido si fuera ella. Lejos de mis horribles padres y de mí. —¿Qué importa, Cristian?—dice papá— .Estas relaciones tuyas nunca son tan serias. ¿De verdad vas a quedarte aquí y decirnos que ésta es diferente? Me doy la vuelta y finalmente los enfrento. Ambos se han sentado en mi sofá capitoné verde esmerald

