La emoción que tenía me impedía hablar, comencé a dar saltitos en el mismo sitio y a asentir con la cabeza, en ese momento era la mujer más feliz del mundo, tenía todo lo que podría una mujer desear, un hijo hermoso, un hombre que me ama y a mi mejor amiga a la que quiero y me quiere como una hermana, no me faltaba nada, no tenía motivos para decir que no a su propuesta. Leanny-Siii, claro que acepto. Grite eufórica y le regalé muchos besitos. Estuvimos toda la noche juntos planeando nuestro futuro, al amanecer corrí a mi trabajo, la verdad que la alegría que tenía me hacia brillar, todos notaron qué estaba dichosa, entré a la oficina de mi jefe explotador y le dije que me casaría con su cliente más rico. ING. Alarcon: Te mandé a tomar un requeriento y saliste con un marido, que se su
Escanee el código QR para descargar y leer innumerables historias gratis y libros actualizados a diario


