Capitulo7-Antojos inusuales

1056 Palabras
Desperté muy temprano en la mañana, el delicioso aroma del café invadió mis sentidos, un hermoso rayo de luz ilumino mi cuarto, me levanté, vi mi figura en el espejo, mi vientre enorme, mis senos crecidos, mis pies hinchados, sin dudas me había vuelto otra, mi cuerpo estaba tan cambiado, no parecía la flacucha de una semana atrás, una patada en mi vientre interrumpe mi silenciosa observación, respiro hondo, toco mi panza y decido meterme al baño y darme una ducha larga, cada olor, cada aroma era percibido como si fuera la primera vez, me visto muy despacio y me dirijo a la cocina esperando encontrarme con la mesa llena de deliciosas frutas, observo en silencio a Jessy, está muy concentrada preparando tortillas españolas, en la mesa hay jugo de naranja recién exprimida, café y dos platos listos para colocar en ellos alimentos, Jessy se percata de mi presencia, se voltea hacia mí y sonríe, veo que esto lo ha asimilado más rápido de lo que yo había pensado. - Jessy: Buenos días cachorrita. - Leanny: Buenos días, Jessy. - Jessy: Te preparé un rico desayuno, siéntate que ya voy a servir Me senté a la mesa mientras Jessy me servía, se colocó frente a mí y no dejaba de hablar, no sé en qué momento deje de oírla, lo que sí sé, es que no podía dejar de observarla, sus labios tan rojos, su piel tan delicadamente blanca, sus manos pequeñas y tan cuidadas, sus verdes y profundos ojos junto a su cabellera rubia, la veía tan hermosa, detalle cada aspecto de su rostro y me detuve en su cuello, la blancura de su piel reflejaban unas cuantas venas que sobresalían, mis ojos se quedaron clavados en ellas, sentía su palpitar como un llamado, me perdí por un instante en ese cuello, me levante de mi asiento, camine hasta Jessy quien seguía en su conversación animada, me ubique detrás de ella, agache mi cabeza, la tome por su cabellera y la mordí tan fuerte como pude, el sabor caliente de la sangre en mi boca me hizo saborearme los labios, di una segunda mordida para saciarme más de ella, y vi como la sangre destilaba manchando su bata, no quería desperdiciar nada, quería hasta la última gota, de repente una voz interrumpió mi acto. - Jessy: ¿Leanny, estás bien? Leanny, Leanny. El llamado de Jessy me saco de mi trance y me horroricé al darme cuenta de lo que estaba imaginando, me sentí avergonzada y preocupada de mí misma, ¿quién imagina devorándose a su amiga?, me levante en silencio y cerré mi cuarto con llave, quería estar sola, la mañana transcurrió y no quise salir del cuarto hasta que Jessy no se fuera a su trabajo, no dejaba de pensar en ella, a manudo me sorprendía pensando en si su sangre era deliciosa, ¿qué me pasaba, porque estos antojos?, ¿sería solo cosa del embarazo o Ángel me había transformado?, luego a mi mente llegaron las películas y libros de vampiros que he leído, en ellos ninguno toma sol, Ángel mismo solo sale por las noches, así que abrí las cortinas y me expuse a la luz solar, no pasó nada, seguía igual, lo que confirmaba mi otra hipótesis, esto era por el embarazo, solo estaba teniendo el más raro de los antojos. Había mandado un certificado médico a mi trabajo diciendo que tenía COVID, conociendo a mi jefe no me querría hablar ni por teléfono hasta que no me sanara, Ángel venía todas las noches y yo ya esperaba con ansias para volverlo a ver, a pesar de que es un tipo arrogante, creído y pretencioso y aunque se la pasa haciéndose culto a su personalidad, tengo que admitir que es muy gracioso y me agrada, no deja de decirme que el bebe se parecerá a él, porque ya lo vio, Jessy también está animada, ya compramos la cuna y Ángel en su mansión nos preparó cuartos, la verdad rio mucho con Ángel, es el vampiro más loco que podría existir, usa r************* y de ahí es de donde decide a quien va a chupar, no lo hace todas las noches y Jessy y yo estamos tratando de cambiar sus hábitos alimenticios para que no lastime a nadie. Faltan solo dos días para que el bebe nazca, Jessy y yo ya nos trasladamos a la mansión Moor, el cuarto del bebe es enorme, tiene una cuna bastante grande, juegos para distintas edades, una mecedora donde le dormiré, Ángel hipnotizó a uno de los mejores médicos Obstetras para que me asista en mi parto, yo no estaba de acuerdo con eso, pero mi vampiro es así, mi cuarto está con vista al jardín, es espacioso y bien arreglado, por él entra el aroma de las flores y dulces cantos de pájaros adornan el atardecer, el mayordomo contrato dos señoras para el servicio durante el día, fue muy claro con ellas en cuanto a que se deben retirar al caer la tarde y no esperar el anochecer aquí, ellas no entienden por qué, pero todos sabemos que si se quedan se convierten en cena. No sé cómo será todo de ahora en adelante, no estaba preparada para ser madre, no había siquiera pensado en esa posibilidad, ¿cómo es que voy a criar a mi hijo?, ¿será humano o será vampiro?, estas cosas no las he compartido con nadie, pero me las pregunto a cada instante, ¿Cómo manejaré toda esta situación?, de repente tengo un hijo del que nadie sabía, no sé si hablare de adopción o si debo cambiar de ciudad y trabajo, tantas dudas en mi cabeza y tan poco tiempo para asimilar y actuar. Ángel eligió el nombre que tendrá él bebe, se llamara Armand, fue el nombre del padre de Ángel, quien murió quemado en el año 1400, según nos ha contado, su padre fue un Drácula, era hermoso y temido, pero su amor por la sangre joven lo llevo a la hoguera, cada que nacía un niño él lo visitaba, decía que su sangre inocente tenía un sabor más agradable y le daba más vitalidad, en fin, ya mañana nacerá Armand, pretendo irme a la cama temprano, pues no sé con lo que me voy a encontrar en esta nueva aetapa que inicia para mi.
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