Al siguiente dia dieron de alta a Asisa, Juan había estado desde temprano esperando junto a Ameth para poder visitarla, estaba ansioso a la par de triste pero lo que tenía claro era que amaba profundamente a su esposa y quería que no se sintiera sola en ningún momento, cuando entro en la habitación ya se había vestido para irse pero el rostro permanecía ensombrecido, así que le dio un beso en la frente y la abrazo, ella se aferró fuertemente a él y luego de un momento intentó recomponerse, salieron del hospital y fueron directamente a su casa, pero en el último minuto hizo un cambio de planes, dejó a sus suegros en la casa y llevó a Asisa a un parque que a ella le gustaba ir. —¿Qué haces?, ¿A dónde vas? —Quiero que hablemos a solas en un lugar donde puedas relajarte. —No hace falta, aho

