La llegada a Londres una hora y media más tarde es guay y a pesar de que no conozco de nada a Leonardo es una suerte tener a un paisano pasando por la misma experiencia, no exactamente igual pero seremos dos expatriados en un país nuevo y con otro idioma, con nuestra familia y cultura muy lejano, pero no es hora de volverse nostálgico, ya aterrizamos en una nueva vida con nuevos retos y experiencias, que lejos estoy de Omán, parte de mi corazon se quedo allí pero la otra mitad está en mi interior y por el lucharé, haré lo imposible y como un fénix renacere entre las cenizas. —Señorita, bienvenida a nuestro futuro—, interrumpió mis pensamientos Leonardo, —Te veo muy concentrada en tus pensamientos pero ya la asistente de vuelo nos está indicando que debemos descender. —Disculpa, por un m

