Mi llegada a España causa conmoción mis padres sorprendidos al recibirme a esas horas en la casa optaron por no preguntar nada, sino apoyarme en silencio con un abrazo y su compañía hasta que me dormí, pero ya amaneció y es hora de levantarme y darles la cara, prácticamente no dormí entre llantos y malos recuerdos pero ahora mismo mi corazón está lleno, de rabia, dolor e indignación, debo salir adelante por mi bebé y por mi misma, voy a crearme un nuevo futuro y dejar todo atrás. —Cristina, ¿ya estás despierta, mi cielo?—, pregunta mi madre preocupada en voz baja. —Si,mami ya salgo, dejame cambiarme. Me levanto con mi pelo enmarañado de todo los días y cuando veo mi cara en el espejo, refleja lo que siento, la amargura que está dominando mi interior, pero no me quedaré encadenada allí d

