POV Úrsula Estaba sola en mi departamento, sentada en el borde del sofá con una copa de vino que apenas había tocado. Todo lo que Desmond me dijo seguía dando vueltas en mi cabeza. ¿Valorarme a mí misma? ¿Qué sabría él? Ni él ni nadie entendía lo que había pasado. Me habían empujado a hacer esto, y ahora no sabía si tenía las fuerzas para continuar. Pero una cosa era clara: no quería seguir siendo esa mujer desesperada, esa que mendigaba por amor o poder. Sus palabras me habían hecho ver algo que no quería aceptar: me estaba destruyendo. Justo cuando pensé que podría salir de todo esto, alguien tocó, no quería abrir, pero sentí algo que me empujó a hacerlo, entonces la puerta se abrió bruscamente, y el hombre que prometió ayudarme a reconquistar a Benedict entró con una expresión dura y

