Jinny —Parece que estáis bien —dice Annie mientras toma su cóctel sin alcohol sentada en el sofá. El salón tiene vistas al patio, a la piscina y a West Hollywood más allá. —Estamos resolviéndolo —admito. —Desde luego, parecía que lo teníais todo resuelto en Spago la semana pasada. —Me muestra su teléfono con una foto de una columna de chismes donde aparecemos Alexander y yo después de nuestra cena en el restaurante. —¿Desde cuándo revisas los cotilleos en línea? —Desde que empezaron a publicar fotos de mi pareja privada favorita. ¿Qué te estaba diciendo al oído? En la foto, mi mano está entrelazada con la suya y él me susurra algo. —No me acuerdo. —Parpadeo mirando a mi amiga. —Mentira. Tiene razón. Me acuerdo perfectamente. Sophie, la media hermana de seis años de Annie, se sube

