Habían pasado unas semanas y muchas cosas cambiaron en mi vida, pero todos los cambios, fueron buenos y mejores de lo que había podido pensar. Igor y yo ahora dormíamos juntos cada noche, siempre y me había acostumbrado por completo a él, a dormir en sus brazos, abrazándolo y me encantaba despertar cada mañana, y que lo primero que viera en el día fuera su cabello rubio, que brillaba con el sol que entraba por la ventana y a veces, sólo me detenía a admirarlo, porque Igor era realmente precioso, siempre me maravillaba al verlo. Dormíamos en mi habitación, no en la suya y creo que lo hacíamos porque sería incómodo para él que durmiéramos en la otra, que alguna vez compartió con Danna y específicamente esto me dijo, creyó que no me gustaría y no le di mucha importancia, no me importaba el lu

