Por un momento en la sala se quedaron todos en silencio. El acting había sido bueno, incluso a ellos los dejó pensando por unos cuantos segundos. Con una respiración profunda, todos salieron de su trance para por fin sonreír. Las cosas habían salido más que bien, todo esto era cuestión de probar. —Bueno, eso fue un poco intenso —admite Sarah— ¡Casi somos libres! —¿Pueden quitar esa cara de muertos y venir a festejar? —dice Patrick, dejando algunas cervezas sobre la mesa. Sarah le sonríe y le guiña un ojo mientras comienza a guardar el arma en su lugar. No es que a ella le gusten jugar mucho con esas cosas, sufriente tuvo con disparar para que se escuchara en la llamada. —Hoy descansamos, mañana será nuestro día libre —dice ella destapando una cerveza—. Después comenzamos con la última

