Alexia: Al fin llegamos a Grecia, sonreí al sentir el aire fresco en mi cara mientras bajamos del avión privado, antes las horas pasaban muy lentas, así que para matar el tiempo me levanté y le rogué a varios guardias para que jugaran conmigo. Hace unas horas: -Vamooooosss, por favooorr-le suplico a Nicolas-Dime donde están las cartas o algún juego de mesa. - ¡Bien! Está bien, están debajo del cajón, en donde están las tablets-dice y al final da un innecesario suspiro, mirando por la ventana. - ¡Gracias! - exclamo y le doy un corto beso, con toda mi vergüenza, en la comisura de sus labios- un premio. Mirando como se sorprende, voy rápidamente al cajón y lo abro sorprendiéndome por todos los juegos que tiene, reviso y veo uno donde podemos jugar todos, un monopolio. Alegre lo agarro

