—Oye, ¿te puedo hacer una pregunta? —Asintió con una sonrisa—. Hace ya varios meses que no comes bien, ¿pasa algo? —De repente se puso nerviosa, no lo dejaría pasar. Ella alegó que no pasaba nada pero no le creí, me daba la impresión de que me ocultaba algo. —No es importante, Liam, de verdad. —Le insistí, pidiéndole que confiara en mí pero ni siquiera eso me funcionó—. No es necesario, amor. Aparte pensarás que estoy loca. —Lu, amor, ¿no confías en mí? —indagué, ella me tomó las manos y aseguró que sí confiaba en mí pero lo que quería decirme podría dañarnos a los dos como pareja, eso me asustó más. —¿Sabes qué? Está bien, cuando te decidas a contarme, aquí estaré dispuesto a escuchar —le dije calmado, no quería discutir con ella—. Iré al hospital a ver a Alice, nos vemos mañana, amor.

