Jonathan A la mañana siguiente, me vestí para la entrevista. Ciara me había dicho que la despertara antes de irme, así que lo hice. —Me voy ya, Ciara —le dije con dulzura. —Buena suerte, Jonathan —me animó Ciara soñolienta, bostezando mientras se movía en la cama para abrazarme. La abracé con fuerza antes de soltarla y salir de casa. Había llegado a la empresa una hora antes de la hora fijada para la entrevista, así que me dirigí a la cafetería de la planta baja. —Un café helado para llevar, por favor —pedí. —Enseguida se lo preparo. Por favor, tome asiento. Estará listo en los próximos diez minutos. —Gracias. Me aparté del mostrador para sentarme, admirando lo grande que era la empresa. Con la ayuda de Ciara, estaba seguro de que esta vez conseguiría este trabajo. Además, estaría

