CIARA Al salir del café, busqué a Jonathan y a Alena, pero no los encontré por ningún lado. Justo cuando iba a sacar el teléfono para llamar a Jonathan, apareció de repente detrás de mí con Alena. "Estaba preocupada por ti", admito. Mirando a Alena, añado: "¿Cómo te va, amigo?" Con las manos alrededor del cuerpo, admite: "Solo quiero ir a casa. Lo más lejos posible de aquí". Dándole unas palmaditas en la cabeza, la animé. "Bueno, lo hiciste bien hoy. ¿Puedes esperar a tu papá en el coche? Me gustaría hablar con él". "Claro". Cuando Alena ya no podía oírme, empecé: "Lo hiciste bien hoy, Jonathan. Sé que te habrás sorprendido al encontrar a Alena en ese estado". "La verdad es que no esperaba que llorara tanto cuando le aconsejé que se reuniera con Julia. Siento que solo le hice la

