Estoy a punto de llevar una tostada a mi boca cuando escucho voces en la sala, y un estridente "Tía Nath" en coro. Pero aun así estoy a punto de ahogarme, mierda, ¡la familia de Nath! ¿Qué mierda hacen aquí? Me pongo de píe y me acerco hasta la sala - ¿Nath? - pregunto con curiosidad, en cuanto doy una mirada a la estancia creo que voy a enloquecer, puedo con una pelirroja, Solo una! La casa está invadida de ese color antinatural en el cabello, trago con fuerza, en especial al ver que seis enormes tipos (no tan altos como yo, pero puedo asegurar que con más fuerza y músculos) me miran amenazadores. - Frank! - chilla Nath, y eso me recuerda que estoy medio desnudo, tomo lo que tengo más cerca (un florero) y me cubrió vagamente. - Un placer conocerlo, Señor Hoffman - saludo, sonriendo c

