Madre y hermana

1918 Palabras

Celmira ingresó a la oficina de Thiago para lanzarle la revista de farándula que en su portada mostraba la foto de Theo y Zion besándose. —Quedaron bien, me alegra que la gente los halague. Expresó el ojiazul para seguir concentrado en el cuadro de inversiones de la última semana, las deudas se iban saldando con los ingresos que producían las empresas que continuaban confiando en su buen juicio sin hacer caso a las acusaciones de Mireya. Para dejarlos en paz su exnuera llegó a un arreglo bastante beneficioso, sin embargo, aún los importunaba con la cizaña que esparcía, en especial, denigrando a Samantha como empresaria. Un juego sucio que Iglesias y su hija sostenían y que pronto les daría un mal resultado a ambas. En fin, hay quienes no escarmientan hasta que viven las situaciones. No

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