La felicidad por la recuperación de la memoria de su abuela, no fue del todo felicidad para Marcos, en otro momento habría saltado de alegría, le habría abrazado y llenado de besos, pero tener a su esposa a su lado, sin reaccionar todavía, evitó que gozara de esa noticia —Debo llevar a Maite al hospital. —¿Maite?, ¿qué tiene Maite?, ¿acaso ese hombre logró abusar de ella? —¿De que hablas abuela? —, Marcos encendió la marcha y pisó el acelerador, no le dio importancia a lo que Elisa decía, él solo quería llevar a su esposa al hospital, que su bebé se encontrara bien, ya solo quedaban semanas para que su hijo naciera, y justo ocurriría eso. —Marcos, ¿cuánto tiempo llevo así, sin memoria? —Ocho meses abuela, han pasado ocho meses desde aquel suceso, pero ahora no hablaremos de eso, ahora

