11.el secuestro

653 Palabras
Ha pasado ya casi un mes desde que llegamos aqui. Todo ha Estado muy raro y hai una gran tensión entre Ares y Apolo. Nos estamos quedando sin comida. Salgo de la cocina para avisar a Ares y a Apolo. Ellos están sentados en el sofá viejo de la Sala lo más lejos posible el uno del otro. - Nos estamos quedando sin provisiones. - Yo voy. - dijieron Apolo y Ares a la vez y después se dedicaron una mala cara. - No creo que sea lo mejor que vayáis vosotros. Os están buscando-. Les recordé. - Pero no pasará nada-. Me aseguró Ares. - Esos abdominales que viste no sólo son de decoración-. Me guiña el ojo y mis mejillas empiezan a arder inconcientemente. - Estos tampoco-. Dice Apolo levantandose la camiseta. Me miran como si esperas en a que yo hiciera lo mismo. Me pongo más roja y digo: - Creo que lo mejor que vayais los dos entonces. - Y tu enana, tienes abdominales?- me dice Ares mientras me mira con cara pervertida. - Emmm... Creo que es mejor que vayais ya a por comida, a esta hora hay menos gente circulando-. Evito su incómoda pregunta descaradamente. Ellos van hacia la salida después de cojerse ropa para que no les reconozcan. Antes de salir por la puerta Apolo se me ha cerca y me susurra al oído. - No se si tienes abdominales pero tienes un cuerpazo que me vuelve loco.- Creo que me moriré de calor, como puedo sentir un calor de 40° si es invierno?- Nos vemos depues-. Dice y me da un beso en la mejilla antes de irse. Salen ambos por la puerta y me quedo sola. Después de 30 minutos pican a la puerta. - Que rápido habéis venido. Donde habéis dejado las llaves?-. Voy a la entrada y abro la puerta. Pero no eran Ares y Apolo.... Era una persona enmascarada. Me acerca una pistola al cuello y me dice: - No te muevas ni grites si no quieres morir. Harás todo lo que yo te diga cuando te lo diga. A cambio dejaré a tus noviecitos en paz. - reconozco su voz. - Noah?- pregunto con tono asustado. - El mismo. Pov. de Noah Han pasado semanas desde que ellos se fueron y yo los llevó buscando por todos los lados. Están cerca, lo se. Un día los encontré gracias a un dron que compré (ventajas de el niño mimado). Sin pensarlo dos veces cojo una pistola y salgo hacia la pequeña casa en el bosque. Al llegar pico a la puerta y oigo que alguien habla pero no le presto atencion, me escondo detrás de la casa porque sabía que no estaba sola y que iba a salir alguien. -Nos vemos después -dice alguien saliendo de la casa y hay supe que era mi momento de entrar a la casa así que pique. Cuando abrió la puerta saque la pistola apuntando la hacia ella y le dije: -- No te muevas ni grites si no quieres morir. Harás todo lo que yo te diga cuando te lo diga. A cambio dejaré a tus noviecitos en paz.-dije con seguridad en mi voz. - Noah?- preguntó la chica con tono asustado. - El mismo.-dije sacando la de la casa y llevándola llejos de alli. -A donde me llevas?? -dijo intentando soltarse. -A donde a mi me de la gana y será mejor que te vayas callando o tus noviecitos te encontrarán muerta-dije parando en seco. -No son mis novios-dijo ella apartando su mirada de la mía. -Pues lo que sean y ahora que lo pienso mejor los podría matar a ellos en vez de ati La chica no volvió a hablar en todo el camino así que eso me dio la ventaja de pensar a donde llevarla y la tenía que llevar lo más lejos posible así que decidí llevarla a Canadá.
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