Capítulo XXII

1038 Palabras

CAPITULO XXII __ ¿Entonces si me crees? - tratando de distraer su atención de mi rostro - ¿Me crees? ¿Me ayudarás? __ Te creo, amiga. No es posible que sepas tantas cosas de no ser tú. Vamos a la cocina por un trago. Fuimos a la cocina, Natalia sirvió dos vasos de whisky y me ofreció uno. Le propuse preparar el desayuno, sabía cuánto amaban mis panqueques. Ella fue a despertar al niño y a servir la mesa. Desayunamos y luego fui a darle la lección del día a Alejandro. La tarde transcurrió tranquila. En la mañana cuando ya me disponía a volver a Andorra, ella me hizo una propuesta que no esperaba: que me mudara a su casa. __ ¿Estás segura? __ Por supuesto. ¿O acaso piensas dejar de darle clases a Alejandro? Además, si vas a comenzar a trabajar en Madrid, lo lógico es que te mudes

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR