- Que devoto - Espeto con sarcasmo y el suspira, me ignora y sigue hablando. - Simplemente soy una persona agradecida - Mira que no parece - Puedo usar hechizos, los cuales me han sido muy útiles. ¿Sabes Kylee?, en cierto modo te envidio, pero por otro lado me das lastima. Tu tendrás el mismo fin triste de tu padre y nad - La puta alarma lo hace callar, gruño en mis adentros y reniego el día en que nací - ¡Oh! - Hace una seña con su dedo índice para que le de un segundo, ¡Que educado! Saca el teléfono y desactiva su horrorosa alarma - ¡Te toca! - Ladea su cabeza y se acerca con la maldita vara de cristal, los minutos son tortuosos, las lagrimas corren por mis mejillas, me está costando un poco más que las veces anteriores y ya no se detiene ni aún viendo que me empiezo a rajar. Cuando ret

