Hoy he llegado a la oficina sola, la noche la paso en la casa de Susan y ni siquiera me reporte con Rubén en tal caso para informarle como estaba. Por un momento me sentí mejor al ser solo yo con mi mejor amiga por un momento. Había pedido un taxi y este me había traído, cuando pase por la puerta principal vistiendo tan informal nadie pudo reconocerme y aunque me parecía de lo más gracioso, era en parte considerable. Unos jeans azules, una camiseta de una banda, una chaqueta de cuero n***o, unas botas militares, mis gafas puestas y mi cabello en un moño desordenado no era muy propio de mí. Igual William me saludo con una sonrisa pero el resto de las personas estaban metidas en su mundo que les parecido curioso ver a una persona así en un sitio como este. Apreté el botón del elevador y

