Veo a Cristina traerme una bebida mientras estamos en las alturas, Rubén estaba en el asiento frente de mi leyendo lo que puede ser una novela, para mi gusto siempre fue leer “El túnel de Ernesto Sábato” o los libros de la maravillosa Agatha Christie. La forma en que sus relatos eran escritor me llenaban de una maravilla que era extasiante. Pero Rubén es un hombre interesado en la literatura, aunque muchos no vena esa área de él. -Señora- Cristina me entrega el vaso con la bebida y le deja uno a Rubén que al parecer esta tan absorto que es increíble la forma en que lee. -Gracias- mis palabras hacen que Rubén alce su rostro y que el mío se gire a mirar la inmensidad de las nubes. La cantidad de horas podían ser un terrible dolor, pero todo tiene que seguir su marcha. -En una hora ya esta

