Nayara no puede evitar que sus pensamientos la vuelvan loca: “Dios mío pero esta regalada casi que se lo quiere coger aquí” ― piensa y comprende la niña Alcántara, impactada ante el atrevimiento de la come hombre: “Que desvergonzada es, que ni siquiera respeta la presencia de sus superiores, pero que se puede esperar, si la dejan andar casi desnuda en la oficina, creo que mis calzones tapan más que el trapo ese que tiene por falda” ― Ivonne sigue atacando a Fabián con toda su artillería pesada, mientras Nayara sigue sumida en sus pensamientos sobre la escenita que está viendo. “Y míralo a él, gozando de las atenciones de la perruncha esta… regalándole sus sonrisitas moja bragas” “Estúpidos los dos, que salgan esta noche y los secuestren los marcianos y los usen de conejillos de indias

