En ese momento Darío y la hermosa Elena, sienten el sonido de unos galopes y un grito femenino, ambos ubican con la mirada el sitio desde donde proviene el ruido y son Fabián y Nayara, cada uno montado en un enorme caballo, el de ella es blanco con n***o y el de él es marrón, el guapo anfitrión viene muy sonreído y Nayara entre emocionada y temerosa grita ante cualquier movimiento repentino del animal, lo que causa mucha risa a Fabián que está disfrutando al máximo el momento. — ¡Ay no, no, no! Que miedo este bicho es muy alto — grita Nayara cuando su cabello se da una vuelta y mueve su cola — Si me caigo de aquí me mato. — Ja, ja, ja, no seas exagerada por favor — exclama Fabián soltando una carcajada, cosa que le encanta a Nayara, pues nunca lo había escuchado reír de esa manera tan

