Llegó por fin el día esperado, en el que finalmente finiquitaran la negociación que los llevo hasta esa ciudad. Cada uno desayunando en su habitación tratando de centrarse en la importante reunión que tendrán en apenas dos horas, lo cierto es que a ambos sin proponérselo les llega de improviso a la memoria pequeños recuerdos de lo ocurrido el día anterior. Fabián se encuentra con la firme resolución de no caer más en la tentación que sin darse cuenta ha comenzado a ser para él la niña mimada Alcántara, pues no puede darse el lujo a estas alturas de su vida de jugar con niñitas malcriadas. Siempre ha disfrutado con mujeres bellas y ardientes a su lado, es por eso que no se explica cómo es posible que pueda sentir algún tipo de atracción hacia esa pequeña, que a pesar de ser una adulta

