Amelie Husler

1094 Palabras
— ¿Qué haces aquí Ariel? — era lo único que podía decir luego de su inesperada llegada — Debía venir, además aproveché de pasar para hablar contigo sobre el divorcio, es mejor tratar esos problemas en persona y no a través de correos electrónicos — eso nos ha funcionado bien Ariel, además esta tu abogado para esos problemas — el se paró junto a la ventana y tomé asiento en mi lugar mostrándole mi autoridad y que no me dejaré llevar por las emociones, dejo la cartera tras de mi y la carpeta sobre una esquina del escritorio — no era necesaria tu presencia aquí, con tu abogado bata y sobra, no te necesito aquí, la prensa se enterará y será peor, ya bastante tengo con los chismes de la televisión — como te dije es un viaje extraordinario, no estoy aquí por ti si es lo que te preocupa, solo aproveche que estaba cerca para pasar y aclarar todos los puntos de nuestro divorcio, mi abogado ya esta por llegar y podremos proseguir. — Puedes esperar fuera, tengo que hacer unas llamadas — se veía tan calmado que me impacientaba y necesitaba tenerlo lo mas lejos posible, era lo mejor — Teresa no te preocupes por mi presencia, puedes seguir con tu trabajo tranquilamente que yo no molestaré — se sentó en el sillón frente a mi, mirándome fijamente y poniendo una pierna encima y sus manos cruzadas por delante, quería molestarme y lo estaba logrando, me tenia muy nerviosa e irritada — ¿quieres que te traiga un te? — Danilo me miró preocupado esperando mi respuesta — yo quisiera un café... si no es molestia Claro. — nos miró con una media sonrisa y sacó su celular para hacer alguna cosa en el, agradecía que ya dejara de mirarme. — Gracias Dani, un te etaria bien y un café para el señor por favor. Te lo agradezco. — Él asintió y salió, sabia que me sentía mal asique casi corrió por mi pedido.  Hubo un profundo y largo silencio por lo que creí fue una eternidad — han pasado varias semanas —  porque seguía intentando entablar una conversación conmigo  — si — seguí mirando la pantalla tratando de ignorarlo completamente — y han pasado muchas cosas desde que nos separamos y te fuiste — lo sé. — ¿Y tu llamada? que paso con eso, creí que era importante — porqué no me explicas de una vez que haces aquí, ayer me dijiste que vendría tu abogado y hoy estas tu aquí, que pasa Ariel, porque sigues asiéndonos esto, ya bastante hemos tenido con nuestras vidas expuestas para que ahora vengas aquí y seguir torturándome. — Es lo que ya te dije, vine por negocios y solo aproveché el momento de hacer las cosas como corresponden, Creo que es prudente que los dos firmemos el divorcio estando en el mismo lugar, así después no hay arrepentimientos. — no lo habrá, puedes estar tranquilo, solo déjame en paz y seguir con mi vida — Me sorprende tu frialdad Teresa después de todo lo que pasamos juntos, ni siquiera puedes pasar algunos minutos junto a mi — aprendí del mejor Ariel — Ya lo ve Teresa — iba a seguir hablando pero entró Danilo y tras el un hombre vestido de traje que saludó amablemente a Ariel y luego a mi. — el es Mi abogado y esta aquí para que de una vez por todas prosigamos con nuestro divorcio, el que tanto deseas y me haz pedido. desde hoy ya dejaré ser parte de tu vida y todo será solo un recuerdo — No vengas ahora con tus reproches, no ahora cuando tengo mi vida resuelta y he podido salir del hoyo en el que estaba, cuando he podido seguir adelante después de tu engaño, tu frialdad y tu falta de confianza. No quiero seguir escuchándote — veo que ya tienes todo claro y yo no tengo nada mas que hacer, te he pedido perdón muchas veces y sabes que estoy arrepentido de todo lo que hice y por no haber confiado en ti, pero no seguiré rogándote y como dices, ya tienes tu vida resuelta y yo no soy parte de ella. — simplemente ignoré todo lo que me dijo, limpie mis ojos rápidamente antes de que las lagrimas cayeran y me dirigí a mi amigo — Danilo, quédate por favor — dije rápidamente al ver que se estaba yendo con el abogado, quizás querían dejarnos solos por el tipo de conversación que estábamos teniendo con Ariel. — ustedes dirán. — Aquí están los papeles del divorcio — el abogado pone una carpeta frente a mi y la abro para leerla junto a Danilo — esta todo detallado, en el punto 6 esta el motivo del divorcio y luego en el punto 8 lo que le corresponde como esposa de mi representado. — ¿a que se refiere con eso, que podría obtener de el? ya nuestro contrato finalizó y me pagó lo que acordamos — el señor Husler creyó que usted merecía un porcentaje de dinero ya que no pudo trabajar como correspondía mientras estuvieron juntos y cuando lo hizo fue obligada por su ex suegro, es una forma de recompensar su compañía y gran trabajo — no necesito tu dinero — miré a Ariel muy enojada — ni una recompensa ni nada, ese jamás fue el trato, nuestra separación fue por termino de contrato y mi paga ya la recibí. No necesito nada extra, no necesito tus migajas o lo que sea que quieras darme, ya no estamos juntos y no corresponde Ariel. — Esto no tiene nada que ver con el contrato Teresa, tampoco son migajas, creí que te debía mucho y quería pagártelo de alguna manera, no quería ofenderte — Ya te dije que no quiero nada de ti, tengo mi propio dinero y en mi trabajo me va muy bien — estaba tan dolida que me levanté muy enojada y la carpeta que había dejado minutos antes en el escritorio cayó, justamente frente a el y con ella la ecografía quedo a la vista a un lado, Danilo me miró, yo miré a Ariel y el me miró a mi. Se agachó a recogerla justo antes de que yo la tomara y miro la pequeña fotografía en blanco y n***o  — ¿Qué es esto? — miró detenidamente la pequeña fotografía que teia entre sus manos y leyó en voz alta — ¿Amelie Husler? ¿Qué significa esto Teresa? Quien es Amelie Husler. Mierda...
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR