Llegamos a un lugar en la nada y muy lejos de donde estábamos, solo había una bodega vacía llena de polvo y con olor a humedad, me sacó lo que tenia en mi boca, me sentía mareada y cansada, tenía unas ganas de gritarle pero sabia que seria en vano y muchas fuerzas no tenía, me tomo en brazos y me dejó en un rincón y luego cerró la puerta del auto. Galardia se bajó después y saco del maletero unas bolsas y se cambió de ropa — Que haremos ahora, esta maldita mujer no murió. Tu estas feliz pero para mí es un problema asique debemos llegar a un acuerdo o esto terminara mal — No te metas en mis asuntos, fuiste tu quien no supo contratar bien a los hombres que harían el trabajito. — Ahora soy yo la culpable que esta idiota haya sobrevivido — Ya no te necesito Gala, no sirves para nada — De

