BERLÍN, ALEMANIA. ¿Entonces había sido un plan? —¿Me estás diciendo que esto es un plan? —Nunca dije eso. —¿Entonces me evitaste para que viniera contigo? Henrik sonrió. Podía ser, siempre funcionaba o la mayor parte del tiempo lo hacía. La conocía y comportarse de una forma extraña con ella la atraía rapidamente pues le encantaba saber que estaba pasando a su alrededor y sentirse siempre conocedora del sentir de los demás. —Supongo. ¿No te agrada? —Eso es jugar sucio. El alemán la sentó comodamente en su regazo mientras sentía la suavidad de la bata de baño y también la desnudez de su piel debajo. Metió su rostro entre en medio de su cuello y su sonrisa se ensanchó cuando tomó aire y olió su perfume. —¿Qué tienes debajo? —¿Qué preguntas son esas Van der Meulen? —Pregu

