El jueves llega demasiado rápido. Siento que el baile padre-hija tiene un significado simbólico. Como que papá y yo salimos al mundo oficialmente como padre e hija lo hace, no sé, más real. Me está presentando el mundo de sus colegas y amigos como su hija. Sí, eso pasó en la boda, pero apenas lo conocía entonces. Ciertamente no lo llamé papá en ese entonces y nuestro nivel de intimidad no era nada comparado con lo que es ahora. Paso más de dos horas preparándome, entre la ducha, el arreglo, el peinado y el maquillaje. Al principio intento hacer un peinado elegante y maduro, pero en el último momento sé instintivamente que a papá no le gustará. Mi maquillaje también es demasiado pesado. El maquillaje de ojos oscuros que elegí me da un aire de sofisticación que me gusta, pero puedo verlo

