Destiny -Por qué demonios le regalas rosas a mi mujer? - gruñe Ian y yo me meto entre los dos. -Ella es mía - gruñe molesto y respiro profundo negando con la cabeza. -Primero, no soy tu mujer y segundo, tu no tienes por qué regalarme rosas, apenas y te vi hoy, estás muy desubicado vampiro - hablo mirándolos seria y mi Ian parece explotar de la rabia mientras el vampiro Ian sonríe. -Solo quise darte un detalle por esa bella demostración que me regalaste, eres fantástica, nunca había visto tan hermosa mujer como tu, tu trabajo es exquisito - asegura sonriendo coqueto e Ian grita. -¿¡Que, qué demostración, de qué demonios habla este maldito vampiro, de qué habla!? - pregunta apunto de matarlo y yo miro a Ian el vampiro muy enojada. Eso sonó muy mal, muy muy mal. -Espera Ian no es

