Pasaron los días, su relación venia más que bien y eran una pareja consolidada. Todo marchaba en lo rutinario excelente. Leonardo había vuelto a los entrenamientos normales, ella seguía siendo su acompañante anotando todo lo que veía frente a sus comportamientos, y no dudo en seguir terminando su carrera. Él sumergido en el fútbol y ella analizándolo todo. Ya había pasado el último mes, tenia que irse a su casa. Con todas las valijas listas como había venido y las baja por las escaleras. La puerta principal se abre —¿Qué estás haciendo?— sacándose los auriculares de sus oídos. Patea un poco su valija —Mi último mes ya se cumplió asique debo irme a mi departamento y a mi vida normal Leonardo, ¿no quedamos en eso?— pregunta y deja otra valija en el suelo. Niega rápidamente —Eso era antes

