La relación de ambos era ahora estrictamente profesional sin mezclar lo sentimental en este último mes, estaban concentrados en el progreso de él sin descuidar nada y dando los pasos lentos. Cada tanto era de ir a la cancha seguido donde veía equipos de fútbol diferentes al de donde solía jugar, nunca se separaron eran de ir a todos juntos sabiendo que los fotógrafos no los dejaban en paz. Ahora, Leonardo era capaz de olvidarse un poco los problemas disfrutar el momento y entender que las cosas pasan por algo que siempre va aparecer alguien que logre cambiarlo todo con una simple mirada. Fue en ese momento donde la veía ahora a su Angélica, con toda su luz, en cada cosa difícil que le toco pasar en cada malhumor que tuvo que soportar para que todo se calme en su ser y en cada conversación

