—Aquí estoy —hago acto de presencia e inmediatamente todas las miradas están sobre mí. El bebé está con sus abuelos junto con el niño de Liliam y el médico se levanta del sofá y me dice que los resultados ya están, con un asentamiento y una enorme sonrisa en mi rostro le digo que no pierda el tiempo y que diga de una vez los resultados del ADN y de la salud de pequeño Dayron. —Estamos todos —mi cuerpo se tensa al escuchar la voz ronca de Dayron. El médico asiente y abre el sobre de los resultados de ADN, puesto que es lo importante en este instante. Sus ojos se mueven de un lado para otro y después de unos segundos eleva la mirada y con una sonrisa de oreja a oreja dice: —El bebé tiene el 99,9% de compatibilidad —sonríe y extiende el papel blanco, ese mismo papel que hace que mi corazó

