—No me molesta que me lo recuerdes, ya que eso me dice que eres la mujer que tiene los ovarios bien puestos —susurra cerca de mi oído—, me enamoré de una puta ama, esa mujer que es capaz de hacer todo para defender a los suyos sin importar el tipo de pago—ronronea tras sacar su lengua y pasarla por mi cuello—. No sé qué te dio ese mocoso de mierda, pero creo que puedo ser capaz de sacarlo de tu mente y de hacer que me ames a mí, que veas el hombre que soy y de todo lo que puedes tener si estas a mi lado. Jamás podría tener amor, jamás podría cambiar lo que siento por Dayron. Ningún hombre podrá llegar al altar donde tengo a mi amado Dayron, nadie logrará hacerme sentir lo que ese hombre provoco en mí. Maranzano y ningún hombre podrá sacar el amor infinito que siento hacia Dayron. —Basta

