" La llamada inesperada II"

1147 Palabras
La llamada inesperada (parte II )" — ¿A qué te refieres ? Mis nervios se hacen sentir en mi voz, siendo más parte de mí que cualquier otra cosa en este momento. El quita mi mano a medida que coloca la suya en la camisa de cuero, arreglándola el mismo. —Me refiero al trabajo—Lo dice en un tono seco y frío sin ni siquiera hacer contacto visual conmigo, solo observando lo que esta a su frente. —Ah, sí me gusta mucho, lo disfruto—Respondo a su pregunta mientras que sigo arreglando algunas partes del vestuario con respectó a su cabello—Podrías inclinarte un poco por favor — Digo en un tono amable el me mira y bufa, se sienta nuevamente en el banquillo. De esa manera procedo a arreglar su cabello evitando que mis pechos lo toquen, y a los segundos sin siquiera darme cuenta siento como sus manos se posan en mi cintura y suavemente trayéndome hacia el de manera y tranquila suave. —Estas en una mala postura así no harás mas que parecer una novata, y obtener dolor en tu espalda—Asevera. Y cuando creí que me soltaría era todo lo contrario aún seguía tomando mi cintura con sus fuertes y suaves manos. Lo siento es que, creí que… — ¿Creíste que me incomodarías?—Pregunta con un tono bastante frío y cortante, este me suelta Levantándose — Cada vez que estoy aquí todos me incomodan—Afirma alejándose de mi para dirigirse con el camarógrafo quien lo llama para tomar las fotos del frío chico. No sé qué responder a eso solo me alejo y me encargó en hacer mi trabajo en lo que queda del día. Al salir de la agencia observó en mi reloj de mano ya marcando las siete de la tarde, me despido de todos incluso del superior Félix Wesler quien parece querer estar más apegado a mí ,aunque es muy atractivo es una persona mucho mayor que yo doblándome la edad, pero agradezco que sea amable conmigo. Ladeó mi mirada hacia un lado para percatarme de que Damián me ve desde su auto con intriga, como si estuviese esperando algo de mí o solo quizás, eran ideas mías. De esa manera me decido si pedir un taxi o no, y cuando veo que el auto de Damián se aproxima a mí, Félix regresa y puedo escuchar el pequeño freno del auto del apuesto chico. —Si quieres puedo llevarte a casa, esta tarde y me preocuparía dejarte aquí—Asevera con una tierna sonrisa en su rostro, y asiento a su amable oferta. Conozco a Felix desde hace tres años desde que empecé a trabajar para esta agencia y siempre me ha resultado ser un buen hombre. Enseguida subí a su auto y así llegar a mi departamento, me despido cordialmente y entro a este dirigiéndome por el ascensor. Una vez estando en casa suelto mi teléfono y me desplomó en el sofá, Cupcakke me observa y se coloca en mi regazo, lo acarició con mimos y sonrío. Luego de haberme alistado para dormir el teléfono suena no esperó alguna llamada y a estas horas no es normal recibir una. Me apresuro a tomarlo y contestar. —¿Hola? —¿Estas bien? La voz que escuchó al otro lado se me hace muy familiar, un timbre de hombre un poco ronca y suave al hablar. Observó el teléfono y el número que está marcado, no está registrado en el, lo cual crea en mi muchas dudas. «Se de quien es esa melodiosa voz» Pienso tratando de saber cuál es el motivo de su llamada. —Sí, gracias por preguntar— Alego tratando de ocultar mis nervios que a distancia hasta un ciego notaria. — Esta bien, pensé en llevarte yo mismo, pero al parecer ese sujeto se ineterpuso ¿Estan saliendo? —Afirma. «¿Felix y yo? ¿saliendo?» interferí en mis pensamientos recordando algo fuera de lo normal para sacar tal especulación entre una persona que veo una vez por semana. — Te equivocas él y yo no tenemos nada más, que una relación laboral en el trabajo. Digo sacándolo de su duda. —Ahhh— Se sorprende. Lo escucho y cada palabra que sale de el para mí es un deleite, aunque estoy a punto de un infarto al saber que Damián sonji me está llamando, y esto lo vale. — ¿Y eso es todo? —Preguntó queriendo saber más de él y las razones que lo impulsaron a llamarme. —No de hecho quería saber ¿Que habías pensado acerca de la invitación de Emili? Enseguida escucho un suspiro provenir de el , lo cual se me hace irresistible decirle que no, eso sería ilegal en mi mente. Aunque también tenía que pensar lo que Cristal había dicho acerca de los modelos y su vida aunque, vamos esto es solo una boda no es mi culpa ¿o sí? —Pues si iré lo estuve pensando y dile a Emili que acepto— Afirme tratando de no desmayarme y creer que todo esto fue solo parte de mi imaginación, pero es real. —Perfecto entonces acordaremos un día, para ir a buscar tu vestido —Asevero. Al otro lado de la bocina, este se encuentra al parecer disfrutando de la amena charla, que por alguna razón no quiero que se acabe. —Si está bien...Espera hablas de costearlo tu —Me sorprende el atrevimiento de este chico al querer tomarse ese tipo de libertades conmigo. El ríe del otro lado y puedo escuchar su fina risa, que la verdad me gusta cómo suena en él. —Si así es, yo costeare tus gastos con respectó a la boda, y ese tipo de cosas cursis— increpó. La verdad no me vendría mal que él se tomara la molestia de querer buscarme un vestido, además que no opto con ese tipo de vestuario tan ostentosos para este tipo de eventos. —Está bien gracias— Suelto un poco apenada. De mi sale un bostezo cargado de sueño escuchó al otro lado de la bocina la respiración de Damián, y es exquisita tener esa melodía para mí. —Bien descansa Aurora— Dice notando mi cansancio, me despido de igual manera de él, cortando la llamada. —No puedo creerlo me llamó y sabe mi nombre — Exclamo esperando que Cupcake saliera a mi encuentro pero el pobre yacía durmiendo y yo debería de hacer lo mismo, y tenía razón al decir que ya es muy tarde. «Damián» Tan solo en pensar en su nombre hace que mis manos suden y no puedo evitarlo, note un cambio en el, jamás pensé que fuera tan amable y tierno, es interesante y algo nuebo después de lo que hoy había acontecido al decir que todos le incómododaban.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR