CAPÍTULO CUATRO Riley no pudo evitar sentirse cada vez más preocupada mientras la audiencia avanzaba. Hasta el momento, todo había salido bien. Riley había declarado respecto al hogar que le brindaba a Jilly, y Bonnie y Arnold Flaxman habían declarado respecto a la gran necesidad de Jilly de pertenecer a una familia estable. Aun así, el padre de Jilly, Albert Scarlatti, la inquietaba. Esta era la primera vez que lo veía. A juzgar por lo que Jilly le había hablado de él, se lo había imaginado grotesco y malvado. Pero su aspecto verdadero la sorprendió. Su cabello n***o estaba lleno de canas y, como había esperado, se veía muy desgastado por sus muchos años de alcoholismo. Aun así, parecía perfectamente sobrio en este momento. Estaba bien vestido, y era amable y encantador con todos.

