Capítulo 5

1569 Palabras
Narra Alex Ya es de día, hace unos minutos aparecí dormida cerca de un lago que por alguna razón estaba cerca de esta ciudad llena de especies superiores, es decir demonios, Vampiros, hechiceros de sangre pura y hombres lobos Todos llevan marcas en sus manos que le aseguran a que clan o manada pertenecen pero yo no tengo esos tatuajes así que básicamente podrían confundirme con una esclava cosa que no soy pero tampoco estoy en contra de serlo es más prefiero eso a que ser la reina de todos ellos Cubro mi rostro con la capota de la chaqueta evitando las miradas de los demás, digamos que mis ojos no son tan normales una locura ¿no? Viviendo en un mundo donde los ojos dorados le pertenecen a la sangre pura, los rojos a los más peligros y los azules y amarillos a los de sangre superior mientras los grises, negros marrón oscuro y demás son tan comunes y le pertenecen en la mayoría a esclavos y especies de bajo rango Mis ojos son morados y grises no se decir bien el color de ellos ya que a veces suelen ser muy confusos hasta para mi, a este puntos cada rastreador debe tener mi foto y estar buscándome, seguro para matarme por traición si es que se han dado cuenta de todo y que estoy con el grupo de salvación hacia los humanos, no pude llegar a la aldea tampoco se si el ataque a la manada cerca del lago salió bien no se si el abuelo está bien o si Daniel lo está tampoco se si él piensa que me quede con las bestias para ser su reina Necesito comunicarme con él o de lo contrario podría morir, necesito saber que está bien, necesito estar segura que este bien le debo mucho a él —tatuaje – presto atención a la charla delante de mi Las personas van mostrando sus tatuajes, al parecer algún esclavo se escapó siempre hacen lo mismo aunque esta vez hay muchas más personas de lo que se necesita para buscar Necesito salir de la fila antes que ellos lleguen a mi o de lo contrario notarán que no tengo el tatuaje, mis poderes están demasiado débiles como para que los use en una transportación, debo calmarme —tatuaje – pide unos de los guardias —¿quién crees que eres para detenerme de esa manera? – pregunto con indignación fingida - ¿acaso no sabes quién soy yo? Él hombre sonríe como si hubiera encontrado un gran tesoro —ese color de ojos solo lo tiene una persona – intento huir pero es muy tarde ya que el hombre me tiene agarrada de la cintura – me darán una gran recompensa por usted —Te daré una paliza si no me bajas ¿te parece? – pregunto —Luna es mejor que se calme hemos estado buscándola toda la noche y nuestro rey no está para nada contento – indica otro hombre un poco alto y con el cabello rubio – le aconsejo que guarde silencio ya que seguramente el esta muy enojado y su temperamento no es para nada agradable —Pues se jodio por que yo tampoco tengo un buen temperamento y NO ME CASARE – sentencia ganando muchas miradas de sorpresas —Luna cálmese ya que no logrará nada enojándose de esa manera – me coloca una grandes y gruesas esposas —esto pesa ¿lo sabes verdad? – pregunto —lo siento esas son órdenes directas de nuestro alfa – con que ordenes de ese alfa Me siento en el piso con mis pies doblados, cierro mis ojos y volteo mi cabeza ignorando a todo el que me hable —Señorita es mejor que se levante y deje de hacer berrinche – aconseja el hombre perdiendo la paciencia Suelo causar ese sentimiento en muchas personas —Luna por favor haga esto más fácil para todos – pide otro guardia —Luna ¿podría por favor levantarse del suelo? – pregunta —mi nombre es Alexis no Luna – indicó —señorita Alexis ¿podría levantarse - maldigo el no poder usar mis poderes —no se me apetece – me recuesto en el suelo – tengo mucha sed creo que moriré —Luna levántese por favor de ese lugar, no haga más berrinche – ruedo los ojos —mi nombre no es Luna es Alexis – indicó por segunda vez – además solo me estoy bronceando – les regalo una linda y hermosa sonrisa - ¿acaso lastimo a alguien? —Alex levántate ya – quien demonios se atreve a ordenarme Abro mis ojos encontrándome con unos dorados los cuales no están para nada contentos pero yo tampoco lo estoy así que simplemente cierro mis ojos nuevamente —me estas obstruyendo el sol quiero broncearme - explico ganando varios gruñidos del rey idiota —te aconsejo que me obedezca por que ya estoy de mal humor por el hecho que hayas escapado en medio de la madrugada —bueno de acuerdo con eso tengo algo que decirte – me vuelvo a sentar y lo miro con burla – no me casare contigo, no quiero hacerlo y no lo haré – dejo claro Bueno a mi jamás me han obligado hacer algo así que no pienso hacer esto ahora —¿de qué hablas? – pregunta - ¿acaso no has visto que no tienes otra opción? —Pobre imbécil – susurro – entiende que jamás me casare con un rey tirano como lo eres tú – me levanto del suelo enfrentado al Rey – yo estoy en contra de todo lo que haces, yo estoy en contra de tu especie Arán sonríe para luego mirarme como si le hubiera contado el mejor chiste del mundo —no se por que pensé que estarías de acuerdo conmigo, simplemente fue muy estúpido de mi parte considerando que nunca estás de acuerdo con lo que hago, siempre estas en contra lista para desafiarme – estoy un poco confundida —no hables como si me conocieras – pido – tu no me conoces en lo absoluto —Claro lo olvidaba – camina hasta estar muy cerca de mi y se arrodilla para luego subirme a su hombro como si de una bolsa se tratase —¿qué haces? – pregunto Mis manos son prisioneras de las esposas por ende no estoy bien sujetada y creo que en cualquier tiempo caeré —suéltame esto es muy atrevido de tu parte ¿acaso sabes quién demonios soy? – me siento mareada, puedo jurar que la sangre subió a mi cabeza – tengo náuseas – indicó – creo que voy a vomitar en tu espalda —hazlo, no pienso bajarte hasta que lleguemos al palacio – se ríe - ¿sabes? Para alguien que quieres escapar del rey de los cambia formas fue estúpido ir directo a su reino – frunzo el ceño – hubieras podido dirigirte al sur donde los demonios o al ala oeste del reino hay están los hechiceros podrías haberte mezclado muy bien haya —bueno quitando el hecho que mis poderes no funcionaron y que si no me estuviera persiguiendo una manada de hombres lobos tal vez hubiera pensado en eso ¿no lo crees? – pregunto con sarcasmo —tienes razón aunque creo que podías haber usado tus poderes y mínimo transportarte a algo más cerca de donde estabas de esa manera no utilizarías toda tu fuerza después tendrías al menos media hora para pensar a donde ir y de paso recuperar fuerzas – como es que sabe tanto sobre los poderes y las fuerzas de un medio hechicero Me quedo en silencio demostrando lo idiota que fui al no hacer eso, básicamente no estaría aquí si hubiera hecho lo que acaba de decir —¿por qué tan callada? – se burla – ya se por que, te sorprenda mi increíble conocimiento sobre tu especie —no seas tan fanfarrón – pido escuchando las carcajadas del grupo de soldados que viene detrás de nosotros – debías averiguarlo después de todo sabías que era tu Mate por ende debías saber todo de mi especie – sonrió – pero la pregunta es ¿cuánto tiempo un idiota como tú tardo en aprender? —te sorprendería saber que solo tarde dos años en saber todo sobre ti y tu especie —¿en serio? Por qué yo tarde un mes en saber sobre todas las especies – me burlo —Hechicera uno hombre lobo cero – se burla un chico alto de ojos dorados supongo que también es de sangre pura —Gaspar cállate – ordena —solo decía – sonrió —tengo ganas de ir al baño – indicó – me urge —aguanta hasta llegar al palacio – ruedo los ojos —te advierto que tengo muy mal aguante – lo escucho gruñir —solo te daré cinco minutos – me baja Me apunta detrás de los arboles, extiendo mis manos y señalo las esposas con mis ojos —¿Cómo crees que bajaré mi pantalón? – pregunto —Su haces algún movimiento raro juro que me la pagarás —solo necesito ir al baño con urgencia —estas advertida —ya dije que no haré nada malo pero ya suéltame – tengo que decir que es solo una escusa para dejar un mensaje o al menos intentar escapar
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