A la mañana siguiente despertó sin saber donde estaba, entrecerró los ojos comenzando a observar todo a su alrededor dándose cuenta de que no estaba en la habitación que le habían asignado, sintió algo removiéndose a su lado, se apoyó en un brazo para ver que era, tremenda sorpresa se llevó cuando vio y reconoció al hombre que se había movido era ¡Oliver! Su espalda ancha la distrajo de todo hasta que se dio cuenta de que eso, no debía haber pasado en ningún momento. Se levantó muy lentamente para no despertarlo, se sintió extraña haber hecho tal cosa no era de actuar así siempre fue muy recatada y con el único hombre con quien había estado fue con el padre de su hijo, a su memoria llegaron recuerdos de la noche uno tras otro, se regañó por haber tomado esa bebida que le había dado Emili

