Nunca pensé que por ser buena seria mi peor defecto. Desperté desorientada no sabía dónde estaba, traté de mover mi cabeza, pero fue imposible el dolor, escuchar voces que no distinguía, observe lo que mmi posición me permitía y vi las paredes con la pintura pelada, el ambiente pesado, personas pasaban caminando cerca y una chica con un uniforme color blanco, y es ahí donde todo llega a mi mente de golpe todos los recuerdos uno tras otro, pero el que más me dolía era recordar que cargue a mi hijo en brazos solo para que unos minutos después dos autos nos chocaran. ¿Qué si quería culpar a los conductores? No, la culpable de todo era yo por haber creído en mi madre en no haber sabido leer sus dobles intenciones en cada palabra que me decía, ¿Qué si la odio? No lo sé, aún estoy procesando l

