−Eru… como es que… tu no me recordabas… −Susurra Caleb con su voz entrecortada, viendo como Eru ahora le abrazaba, reposando su cabeza sobre su pecho. −No te recordaba, pero, gracias a tu aura de guardián, despertaste ese remanente de poder que aún conservaba dentro de mí; ese poder, me hizo recordar todo, o más bien, me hizo comprender esos sentimientos que sentí al momento en que te vi. Ya sé quién soy… yo te hice una promesa: pase lo que pase, nunca te olvidaría, nuestro amor seguiría intacto por siempre…−Explica Eru, viendo como Caleb ahora lo cargaba, y comenzó a darle vueltas producto de esa inmensa felicidad que sentía en ese instante, porque al fin, luego de tantos siglos, estaba con su amado Eru. Eru no pudo evitar comenzar a reírse, mientras Caleb le daba vueltas de esa f

