En la mañana siguiente Después que el niño mensajero del cielo se fue, Caleb decidió obedecerle, con respecto a comer nuevamente carne animal, después de todo, haría lo que fuera para salvar a Eru, y si en eso se encontraba romper su promesa, con respecto a su vida alimenticia, no le quedaba otra opción que hacerlo. Caleb pretendió buscar leña, pero no deseaba dejar a Eru solo en la casita, es por ese motivo, que él recordó cuando el niño le dijo, que Eru no se despertaría ni siquiera con el rugir de truenos. Con eso en mente, al rubio se le ocurrió llevárselo con él a buscar leña, lo cargaría sobre su espalda, después de todo, ahora el peso del pelinegro era como el de una pluma, no lo iba a despertar, y además lo protegería, a pesar que el mensajero le dijo que los elementales ataca

